El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes (PSOE), ha depositado el voto en una mesa que no era la suya, por equivocación, lo que ha calificado de "anécdota de la jornada". / Efe
Una jornada electoral da para mucho. Desde que abren los colegios y
empiezan a llegar los electores para ejercer su derecho, se van
produciendo anécdotas curiosas y a veces inesperadas, desde un cura que
se libra de estar en la mesa por tener que dar misa hasta un bisabuelo
que no falta a su cita con las urnas pese a contar con 102 años.
Un votante de La Coruña que ha pagado caro el hecho de
madrugar para ser el primero en depositar su voto. Cuando se ha
acercado a cumplir con su papel en la democracia en el Colegio
Alborada, se ha visto en la tesitura de tener que sustituir a uno de
los vocales que, a su vez, ha tenido que reemplazar al presidente, que
no se había presentado a la constitución de la mesa.
Una jornada electoral da para mucho. Desde que abren los colegios y empiezan a llegar los electores para ejercer su derecho, se van produciendo anécdotas curiosas y a veces inesperadas, como lo que le ha ocurrido a un votante de La Coruña que ha pagado caro el hecho de madrugar para ser el primero en depositar su voto. Cuando se ha acercado a cumplir con su papel en la democracia en el Colegio Alborada, se ha visto en la tesitura de tener que sustituir a uno de los vocales que, a su vez, ha tenido que reemplazar al presidente, que no se había presentado a la constitución de la mesa.
'Salvado' por la misa
Algo similar ha ocurrido en el Instituto de Educación Secundaria Río Gallego de Zaragoza donde se ha completado una mesa con la primera persona que acudió a votar debido a la falta de titulares o suplentes para constituirla. El hecho de no presentarse en la mesa parece ser algo extendido en Aragón, donde algunas mesas de 15 colegios electorales no se han podido constituir con las personas titulares y tuvo que hacerse con los suplentes. La constitución de las mesas donde el electorado debe depositar su voto también ha dado problemas en Huelva. Con más de media hora de retraso ha abierto una de sus mesas al argumentar uno de los vocales designados que no sabía leer ni escribir, el vocal suplente se ha negado a cubrir su puesto argumentando que no se lo creía, por lo que ha tenido que intervenir la Subdelegación del Gobierno para designar finalmente la constitución de la mesa electoral.
Mientras, en Valladolid, un cura que había sido designado suplente primero en una mesa electoral, ha conseguido no actuar como tal alegando que tenía que oficiar una misa. El sacerdote, que no había gestionado previamente esta situación, se presentó a las 8 de la mañana en Colegio Fray Luis de León para decir que no podía quedarse porque tenía misa. Ante tal petición, el presidente de la mesa ha optado por acceder a su pretensión, aunque le ha advertido de que este tipo de situaciones deben de ser gestionadas con anterioridad.
En la urna equivocada
El alcalde de Segovia, Pedro Arahuetes (PSOE), ha protagonizado lo que el mismo ha calificado de de "anécdota de la jornada" al depositar el voto en una mesa que no era la suya. Mientras que en Gerona, para que pudiera comenzar la jornada electoral ha hecho falta la intervención de la Policía.Varios miembros de una mesa situada en el Centro Cívico Onyar que no se habían presentado y los agentes locales han tenido que ir a buscarlos a sus domicilios.
Los votantes de algunas ciudades españolas participan hoy además en un proyecto pionero, ya que ejercerán su derecho de manera electrónica. En Salamanca, ese proceso está supervisado por una mujer de 74 años que estaba esperando para votar y ha tenido que sentarse en la mesa del colegio Filiberto Villalobos.
Otra de las anécdotas ha estado protagonizada por el vocal de una mesa electoral del colegio Miguel Hernández
de Sabadell, que a las 10.30 ha sido expulsado ante los evidentes síntomas de embriaguez que
presentaba.
Votante veterano
Una de las estampas inéditas de la jornada la ha protagonizado Lupicino Hernández, quien con 102 años no ha querido perderse su cita con las urnas y aseguraba orgulloso haber participado en todas las convocatorias electorales. Acudió a votar acompañado de dos de sus 28 bisnietos.
La cara negra de la jornada la ha protagonizado un anciano de 85 años que ha fallecido Entrimo (Ourense) al sufrir un infarto cuando estaba aparcando su coche en las inmediaciones del colegio electoral al que acudía para ejercer su derecho al voto. Otra de las notas discordantes de la jornada ha tenido lugar en Barcelona, donde un anciano ha sido imputado tras tirar al suelo una de las urnas. El hombre se ha enfadado por no poder votar y ha arrojado al suelo la urna, siendo imputado judicialmente por ello.